Formulario de Acceso

Los petroglifos de Checta fueron descubiertos en 1925 por el Monseñor Pedro Eduardo Villar Córdoba, arqueólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos quien dio los primeros estudios sobre el origen de estos petroglifos que tendrían una antigüedad aproximada entre 1800 y 1500 años, por lo que son atribuidos a la cultura Lima.

Estos petroglifos forman  hasta hoy un total de 450 que puestos en la ladera del cerro Querena pero muchos de los petroglifos están aislados y distantes, en tanto otros se encuentran en pequeños grupos que poseen imágenes antropomorfas y zoomorfas, aunque también existe un grupo de ellos presentan formas geométricas, que representan el Sol, la Luna y algunos animales objetos de culto, también un estudio reciente respecto a los petroglifos ha revelado que en el lugar parecería hallarse lo que fuera la escritura más antigua del Perú. Toda esta información no hubiera sido posible sin el esfuerzo de Consuelo Livia Aranguren, llamada cariñosamente “La dama de Checta” quien por más de 40 años se dedicó a cuidarlos y estudiarlos en su vivienda a las faldas del cerro que nos lleva a los petroglifos. El 2005 falleció a los 85 años de edad.

En la actualidad los Petroglifos de Checta aún no tienen horarios de atención, señalización o un camino afirmado ya que los visitantes suben por la ladera del cerro por su propia cuenta en 20 minutos.

Con la Resolución Directoral Nacional Nº 1535/ INC de fecha 10 de noviembre de 2005, se declaró Patrimonio Cultural de la Nación al sitio arqueológico Petroglifos de Checta. Es uno de los recursos turísticos con mayor captación de turistas.

El estado en que se encuentra el recurso es regular porque aun preserva su forma de visita informal eso hace que no se establezcan las medidas de protección necesarias. Algunas figuras conservan su estado actual, otras no debido a la intervención del hombre como escritos, orines encima de las figuras.

Los petroglifos de Checta se encuentran en el valle del río Chillón, a la altura del km 60 de la carretera Lima Canta junto a la quebrada Alcaparrosa, a las faldas del cerro Querena; a 1000 msnm, el tiempo para llegar al recurso es 3 horas aproximadamente. Se pueden encontrar restos de basura en los alrededores, dañando los petroglifos.

El acceso hacia el recurso turístico puede ser en bus turístico, taxi, bus público (combi), incluso en bicicleta o motocicleta por la ruta carretera Lima a Canta, a la altura del kilómetro 63.