Publicado: Jueves, 29 Diciembre 2016

SITIO ARQUEOLÓGICO DE BUENA VISTA

sitio arqueologico de buenavista

Buenavista se localiza en el km 37 de la carretera de Canta, al margen del rio Chillón, en el distrito de Santa rosa de Quives. Cubre 6 hectáreas, está situado a 460 metros sobre el nivel del mar y a 45 kilómetros de la costa, específicamente en la boca de un barranco seco, una ubicación típica, por lo general, para sitios del Periodo Pre cerámico Tardío. Su posición exacta es: 11º43’52’’ de latitud sur y 76º58’05’’ de longitud oeste. En esta zona del valle es posible encontrar productos como el maíz, el camote, el ají, la palta, el frijol, el pallar y diversas legumbres. La coca y el algodón se cuentan entre los productos para la industria. Las frutas del área son la lúcuma, la guanábana, el pacae, la tuna y el níspero. La vegetación del valle comprende el sauce, el huarango, el molle, el carrizo, las tillandsias, el cactus, entre otros.

En esta área, el clima es cálido durante todo el año, con una temperatura entre 17 °C a 24 °C, y con pocas precipitaciones; no obstante, hay inundaciones de vez en cuando. La posición agrícolamente productiva de Buena Vista lo distingue de otros sitios de valle medio. Los ricos recursos de las áreas pantanosas y tierras extensas fácilmente irrigables por métodos aluviales en el valle frente a Buena Vista (Engel 1987:72) sugieren que fueron cultivados por una antigua población sedentaria. Los autores postulan que, con el tiempo, se obtuvo un mayor control del comportamiento del río gracias al desarrollo de observatorios que permitieron la predicción de acontecimientos importantes relacionados con el progreso tanto de su cauce como de las corrientes marinas.

Los autores postulan que los principios del interés astronómico en el Sol y en las constelaciones se dieron mucho antes que los tiempos incaicos y sugirió que los alineamientos iniciales implicaron su uso en un calendario agrícola.

Este proceso se ha denominado como Tradición Religioso-Astronómica Buena Vista debido al sitio donde se da por primera vez un rico desarrollo astronómico incorporado a arquitectura monumental hacia 2200 a.C. Al momento de su descubrimiento no se tenía en mente ninguna hipótesis astronómica para los templos que conforman este complejo. Si bien a partir de este periodo diversos sitios de la sierra tienden a orientarse hacia direcciones cardinales, Buena Vista no lo hace. Otros complejos del Periodo Pre cerámico Tardío de valles costeños se alinean, por lo general, respecto de un río. A simple vista, el componente monumental pre cerámico tardío de Buena Vista parecía corresponder a este tipo de alineamiento.

 Buena Vista tiene un componente del Periodo Pre cerámico o Arcaico Final y fue conocido anteriormente bajo el nombre de Los Frisos (Villar Córdova 1935). Aunque, en su momento, Dolfuss informara sobre erosión en la ribera por debajo del nivel de la base del sitio (1960: 187), no mencionó la presencia de arquitectura monumental. Por su parte, Roselló (1978: 522) lo registró con el nombre de Buena Vista y Engel publicó una breve mención de sus excavaciones en 1974 (Engel 1987). Una muestra de madera de uno de los pisos de un edificio ceremonial denominado Los Trisos (sic), correspondiente al complejo en cuestión, arrojó un fechado de 3390 ± 70 ap., que fue publicado en 1974 (Lawn 1974: 232). La muestra para el fechado fue tomada de gramíneas que formaban parte del barro del último muro que bordeaba la escalera central del monumento principal.

Durante el Periodo Inicial Tardío ocurrió una pequeña reocupación y remodelación de las estructuras del Periodo Pre cerámico Tardío. No se tiene ninguna determinación radio carbónica para la ocupación chavín, si bien hay cerámica de este estilo presente en el sitio. Existe un componente aún más temprano, un basural del que se tiene un solo fechado de 5800 ± 100 a.C. (calib.). De hecho, el complejo muestra ocupaciones de data muy posterior: un camino inca pasa cerca y fue parcialmente destruido hace algún tiempo por maquinaria pesada, pero también hay porciones de un camino más antiguo que conduce tanto al norte como al sur.

El yacimiento ha sufrido daños causados por huaqueo y los trabajos realizados por el Proyecto Buena Vista han ubicado más de 50 hoyos. Engel cubrió el sitio después de sus excavaciones en la década de los sesenta, pero sus unidades fueron reabiertas y se expuso uno de los frisos que, luego, fue deteriorado en gran medida. Asimismo, se pueden encontrar tiestos de cerámica de muchos periodos distintos dispersos en gran parte de la superficie.

Se excavó en dos estructuras monumentales, denominadas Montículo I y Montículo II, que corresponden al Periodo Pre cerámico Tardío. El primero constituye una estructura especial, la Pirámide de los Extremos Lunares, y es llamada así por su probable asociación con las paradas lunares. Asimismo, en ella existe un mural con la representación de un zorro en la entrada, un animal que también se asocia con el culto de este astro nocturno (Adkins y Benfer e.p.). Se encuentra sobre una construcción de 11 metros de altura, que tiene escaleras múltiples sobrepuestas y plataformas bordeadas por muros con nichos, decorados a veces con ventanas, algo que puede haber motivado el nombre de Los Frisos que se le da al edificio.

Se excavaron tres muros en el lado norte de la escalera central, mientras que, en el lado sur, se hizo un pozo de prueba y se encontraron los nichos esperados en el muro superior. Es probable que los muros inferiores sean también simétricos y que se encuentren a ambos lados de la escalera. Según informantes locales, una porción significativa de la sección del lado norte de la escalera central fue removida por huaqueo con el fin de rellenar el camino, pero, afortunadamente, la porción del sur se conserva para futuras investigaciones.

La altura de 11 metros fue calculada por medio de la observación del terreno rocoso sobre el que descansa el edificio en comparación con el que se encuentra en la quebrada, que parece ser similar. Un pozo de prueba de 3 metros, ubicado en la parte baja al norte de las paredes con nichos, no alcanzó la superficie de la colina. Es posible que aún queden 7 metros bajo el suelo de la estructura en la cumbre de la pirámide, a la que se nombró como el Templo del Zorro.

Una pequeña ruptura en el suelo permitió observar que las shicras del relleno constructivo llegaban a más de 1 metro por debajo. Es obvio que hubo múltiples episodios de construcción dada la presencia de superposiciones de numerosas escaleras. Los arqueólogos Robert Benfer (universidad de Missouri) y Bernardino Ojeda al no contar con apoyo económico detuvieron las investigaciones y cubrieron todo el complejo arqueológico.

 

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